A propósito del artículo “Reflexión sobre la infección por dengue durante la pandemia de la COVID-19”

Estimado Director:

De gran valor resulta la publicación en Revista Información Científica, ubicada en el Volumen 99 No. 4, julio-agosto de 2020, del artículo “Reflexión sobre la infección por dengue durante la pandemia de la COVID-19 “, dada la importancia que reviste para el país, tanto económica como socialmente, en momentos en que el mundo entero está enfrascado en su solución y cuando conocemos, que desde cierto punto, la población ha descuidado la vigilancia hacia la presencia del dengue en esta nueva normalidad por la COVID-19.

La COVID-19, por su impacto biopsicosocial, centra la atención de los gobiernos y del personal de salud, sin embargo, autoridades internacionales advierten de la asociación letal de esta enfermedad y el dengue. En Cuba inciden ambas enfermedades, lo que hace posible que se produzcan coinfecciones. Ambos padecimientos presentan similitudes y diferencias clínicas que hacen necesario que los médicos realicen el diagnóstico diferencial entre uno y otro, pues pueden causar la muerte si no se realiza un diagnóstico y tratamiento adecuados.1

Ambas son infecciones virales sistémicas que inciden en cualquier edad, sexo o raza; tienen un periodo febril y uno crítico, se expresan por síntomas iniciales similares, pero pueden ser asintomáticas, sobre todo en la edad pediátrica.1

Las arbovirosis cruzan con facilidad las fronteras sociales y demográficas, por eso la lucha contra las enfermedades infecciosas provocadas por sus vectores de transmisión dista de culminar con éxito en algunos países en desarrollo. Se hace necesario un cambio en los sistemas sociales y la voluntad política de sus gobiernos.2

Actualmente se reconoce que existen las condiciones ideales para el repunte de muchas enfermedades infecciosas en el mundo y se infiere, también, un riesgo importante para la ocurrencia de algunas enfermedades que se suponían bajo control, así como la presencia de brotes importantes de otras consideradas como emergentes.

Sobre la base de estas nuevas concepciones y la experiencia acumulada hasta el momento, en Cuba se ha redimensionado y desarrollado un modelo de vigilancia en salud que responda a las necesidades del sistema sanitario, de acuerdo con los cambios del patrón epidemiológico y las transformaciones operadas en las condiciones de salud de la población.

La vigilancia en salud se ha ido desarrollando en el país y sus resultados tienen un impacto decisivo en la mejoría de la gestión y de los indicadores de salud a todos los niveles, resultando imprescindible garantizar altos estándares de vigilancia para poder asegurar mejores resultados de indicadores de salud.3,4

Estimado Editor, sin lugar a duda, temas como estos que justifican la confección de esta carta permitan concatenar las acciones necesarias para enfrentar ambas enfermedades trasmisibles con pensamiento clínico-epidemiológico que permitan no descuidarnos de estas; de forma tal que su reflexión, considero, prenderá el “avispero” de conocimientos en nuestros profesionales y trabajadores de la salud en general, de forma tal, que se logre una actuación oportuna en el enfrentamiento de ambas.

Referencias bibliográficas
Historial:
  • » Recibido: 22/10/2020
  • » Aceptado: 28/10/2020
  • » Publicado : 05/02/2021




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